Hay tres cosas de la que estoy totalmente segura.
Primera, Edward es un
vampiro.
Segunda, una parte de él y no lo sabía potente
que podía ser esa parte, tenía sed de mi sangre.
Y tercera, estoy incondicionalmente e irrevocablemente
enamorada de él.
- Nunca me había me había detenido a pensar cómo iba a morir. Pero hacerlo en lugar de alguien que amo, me parece que vale la pena.
- Era demasiado verde, un planeta alienígena.
- Y a caballa regalado no le mires el diente, ni el motor.
- Lo bueno de Charlie, es que no me molesta.
- Soy de las que sufre en silencio.
- ¿Quiénes son ésos?
- Son… guapos.
- ¿Quién es el chico de pelo cobrizo?
- ¿Te refieres al chico que se sentaba a mi lado en Biología?
- Tenía planeado confrontarlo y preguntarle cuál era su problema.
- Todo lo que sea frío y húmedo no me gusta.
- ¿Por qué no te han atado a una camilla como a nosotros?
- Creía que no querías ser mi amigo.
- ¿Somos amigos ahora?
- Me hubieras dejado morir y te ahorrabas todo este remordimiento.
- ¿Tienes un trastorno de personalidad múltiple?
- ¿Hace cuánto que tienes 17?
- La muerte es apacible, es fácil. La vida es más difícil.
- Que oveja tan estúpida.
- Deseaba poder saber que pensaba tú y…
- Quería poder creer que eres real y deseaba no tener miedo.
- Te quiero.
- Te querré siempre.
- Te echo de menos.
- Si hubieras dejado que la ponzoña avanzara, ahora… seria como tú.
- Nadie cederá esta noche, pero no me daré por vencida, sé lo que quiero.
- Eres increíblemente rápido y fuerte. Tu piel es pálida y fría como el hielo. Tus ojos cambian de color. Y a veces hablas como si fueras de otra época. Nunca tomas ni comes nada. No sales en días soleados. ¿Qué edad tienes?
- Resultó difícil decidir qué ponerme. Dudaba que hubiera libros de etiqueta en los que se detallara cómo vestirte cuando tu novio vampiro te lleva a su casa para que conozcas a su familia vampiro.
- No me importa estar a solas contigo Cuando suceda.
- Prefiero morir antes que alejarme de ti.
- Si, tú eres la razón. La razón por la que estoy aquí… viva.
- ¿Y en qué extraña dimensión paralela habría asistido al baile alguna vez por mi propia voluntad? Si no fueras cien veces más fuerte que yo, nunca habrías conseguido traerme.
- No es final, sino el comienzo.
- Más bien sueño con poder estar contigo para siempre.
- Sí, es suficiente. Suficiente para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario